Hoy, después de una destitución constitucional al Ex Ministro Beyer, Economista. Tenemos un nuevo ministro de Educación. La sra. Carolina Schmidt, ingeniera comercial con un diploma en marketin. Reemplaza a un economista, quien siguió a un Abogado y este ultimo reemplazo a otro ingeniero comercial. Según la prensa, otras cartas posibles eran Evelin Mathei, actual ministra del trabajo, o Pablo Longeira Ministro de Economía, ninguno de ellos con formación pedagógica.
Por contrapartida, a los profesores se les exige una formación en carreras acreditadas, evaluarse pedagogicamente regularmente y hoy estamos adportas de una evaluación inicial habilitante o excluyente. Es decir, se entiende que quienes deben intervenir en los procesos educativos han de tener fuertes competencias pedagogicas y que se debe dar cuenta publica de ellas, sin embargo quien debe liderar los procesos educativos en el pais, quien debe entender los problemas profundos de educación y buscar equipos y soluciones a ellos, puede saber absolutamente nada de como enfrentar la enseñanza de una idea, o la formación de valores en los estudiantes.
¿Como puede un abogado, economista, o ingeniero comercial con especialización en marketing entender las necesidades de los procesos de construcción de saber?, podrán entender la diferencia entre procesos de interdisciplina en la enseñanza y aquellos de intradisciplinas, conocerán la importancia de una bajada adecuada del curriculum a las aulas y de como los procesos meta cognitivos son afectados por aspectos socioculturales. Sabrán que el diseño de una situación de enseñanza desde la postura de la ingeniería didáctica pone requisitos que no son similares, si se diseña desde una postura de tecnología educativa (sabrá que esto ultimo no es el uso de computadores).
Se puede entender que la formación inicial de una persona no es necesariamente indicador de su desarrollo posterior y que mucha gente de otras áreas abordan lo pedagógico y hacen importantes aportes. Pero si miramos a los últimos ministros, Salvo Beyer, ninguno de ellos ha enfrentado lo educativo como opción de desarrollo profesional, como mucho han realizado docencia en universidades, creyendo que ello los habilita para llamarse profesores.
Al final, estar en una educación que genera exclusión, que es de la peores en indicadores internacionales y que mantiene brechas importantes en la sociedad nos evidencia, que la apuesta global del ultimo tiempo no es la mejor.
Por eso invito a pensar en la posibilidad de exigir que en educación el liderazgo lo debe tener un educador. A lo mejor así podemos entender mejor como mejoramos no el sistema educacional o su financiación, sino que mejoramos las condiciones y los procesos de aprendizaje de los niños, jovenes y profesionales de chile. No para ser los tigres de la OCDE, sino para que tengamos una sociedad feliz que busca sus propias soluciones.
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